Casi todos los annos el Oso participa en los 10 K del Melissa's Road Race, en el pueblito de Banff. Este anno nos fuimos los cinco (Yoshi incluido) a pasar el fin de semana, del viernes al domingo. Siempre nos quedamos en el mismo hotel, que tiene un "indoor playground" mamotretrico que resulta ser la parte favorita del viaje para los nenes.
El viernes llegamos en la tarde, los chicos fueron al playground, y comimos la tipica cena de pasta pre-carrera.
El sabado manejamos hasta el pueblo y nos dirigimos hacia el lugar de la salida de la carrera. En esta epoca del anno Banff esta bellisimo (y Calgary tambien). Los arbolitos se visten de dorado para despedir el verano, y el contraste de las hojas amarillas con los pinos oscuros y el cielo azul es un verdadero placer para los ojos y para el corazon.
Nos despedimos del Oso. Todavia faltaba un rato para la salida de la carrera. Los chicos y yo nos fuimos a un parque que es originalmente para ciclistas de montanna, pero como no habia ciclistas, los chicos recorrieron a pie todo el circuito de rampas y montannitas de tierra. A las 10:30 AM nos dirigimos al puente porque sabiamos que los corredores no iban a tardar en empezar a pasar. A los chicos les gusto muchisimo eso de estar sentaditos en la acera aupando a los corredores. Mas de uno de los participantes sonrio al ver a MB alli aplaudiendo, y es que MB es demasiado cuchi!
Y por supuesto, lo mas emocionante fue ver al Oso! Nos quedamos sentados alli hasta que pasaron los ultimos corredores, y luego nos fuimos a un parquecito a pasar el rato hasta que llego la hora de ir a la meta. Conseguimos un buen sitio en la recta final y no tuvimos que esperar mucho cuando vimos al Oso, rematando, corriendo durisimo. Hizo muy buen tiempo! El esta enfurrunnado porque dice que 10K en 49 minutos no suena bien. Pero es que hay que verle la cara a ese 10K! Tenia colinas que le harian temblar las rodillas al corredor mas experimentado.
En la tarde nos fuimos a Johnston Canyon, adonde vamos con frecuencia. Los chicos siempre recuerdan cosas de los paseos, pero no recuerdan todo, y siempre descubren cosas nuevas, asi que no importa llevarlos una y otra vez a los mismos sitios, sobre todo si son sitios tan lindos como Johnston Canyon. Es un cannon que uno recorre por pasarelas colocadas en el interior de las paredes de roca. Es una maravilla, y esa tarde la luz estaba preciosa y el agua azulita, tan azul que parecia una piscina con focos encendidos bajo su superficie.
Fuimos al pueblo donde, como todos los annos, pasamos por la tienda de navidad donde cada uno de nosotros escogio un adornito de navidad para nuestro arbol del proximo diciembre. Y despues cenamos en un restaurant de pizza. En medio de la comida DB se sento muy derecho y exclamo: "Escucho a Darth Vader!" Y en efecto, cada cierto tiempo escuchabamos la tipica respiracion de asmatico de Darth Vader, pero no supimos nunca de donde provenia ese sonido.
Al dia siguiente nos fuimos a Lake Morraine. El dia estaba nublado, con el cielo blanco, y tomamos unas fotos buenisimas de los chicos frente al lago de azul insoportable (como dice mi mama). Estando alli empezo a llover asi que decidimos poner rumbo a Calgary.
4 comments:
me encanta que tengan rutinas.
es como si por visitarlos una y otra vez, los lugares se hiciesen propiedad de uno.
te acuerdas de mi árbol papá?
regálale un par de árboles a tus niños, de mi parte... :)
Ahora que lo mencionas si recuerdo que tenias arboles especiales. Chase, el colegio de los chicos, es que no te imaginas, tiene unos arboles inmensos, inmensos y belliiiisimos. La Chase chiquita hubiera gozado un mundo corriendo alrededor y sentandose bajo ellos.
Que orgullo de Oso!
Sip! :-)
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