Tuesday, October 23, 2012

Sigue el viaje: Montreal

Llegamos a Montreal en tren. Los chicos nunca habian hecho un viaje en tren y creo que les gusto, ademas fue el tren mas comodo de los que tomamos en el viaje, con una mesita entre las butacas, perfecta para almorzar.
Montreal
Cuando llegamos a Montreal, los 7, con el pocoton de maletas, ocurrio uno de los acontecimientos mas memorables del viaje: no podiamos salir de la estacion de tren. NO PODIAMOS. Estabamos perdidos. Tomamos ascensores que no llevaban a ningun lado, dimos vueltas, aquello parecia un episodio de los tres chiflados combinado con uno de Twilight Zone. Cuando por fin salimos a la superficie, tuvimos que caminar unas pocas cuadras hasta llegar al hotel. Yo confieso que estaba furiosa, pero todo se me quito cuando vi que mis companneros de viaje estaban contentisimos, asi que me relaje y yo tambien me rei de lo ridiculos que fuimos.
Nuestro plan del primer dia fue ir a la zona vieja de Montreal. Lo primero que visitamos fue la Catedral. Tuvimos que pagar para entrar! Aquello me parecia insolito, pero me han dicho que es muy comun en Europa. La Catedral por dentro es bellisima, mas linda que la de Quebec. Los chicos ya no estaban tan impresionados, supongo que luego de ver a la catedral de Quebec creian que era mas de lo mismo. Seguimos explorando las callecitas, hasta llegar a la Place Jacques Cartier, donde los chicos corretearon. Hubo mas correteo cuando cruzamos la calle y exploramos el Old Port, con su estanque y sus engramados grandes. El rio se ve inmenso y hermoso desde alli, me impresiono lo caudoloso que se veia. Ese mismo dia visitamos el Science Centre, para deleite de DB y MB.

El jardin botanico
Al dia siguiente fuimos al Biodome, el Jardin Botanico, y el Insectarium. El Biodome es un edificio enorme donde se recrean diversos ecosistemas. El mas grande de estos es un bosque lluvioso, y me impresiono conseguirme con un chiguire. Un chiguire quebecois! En la entrada del biodome nos dieron un folleto con todas las especies de animales que conseguiriamos y DB y MB estuvieron encantados identificando a todos los animales. Luego fuimos al Jardin Botanico, que era precioso, inmenso, tan ordenado, con un jardin japones, uno chino, un jardin de hortalizas y hierbas, jardines de rosas y demas. Era lindisimo. Comimos en un restaurancito del jardin, unos paninis deliciosos (el mio, lo recuerdo, de higos y pesto). Creo que mi parte preferida fue el jardin japones, tan sereno, y la casita estilo japones donde habia una exposicion acerca de los usos del papel en Japon (resulta que hacen de todo con papel). Me quede con muchisimas ganas de, algun dia, ir a Japon. El jardin chino tamibien era hermoso, y lo tenian todo decorado con linternas de colores y figuras de papel. La idea era ir a visitar este jardin al atardecer y ver las luces, pero luego de ir al Insectarium estabamos cansadisimos y nos devolvimos al hotel. El insectarium me encanto, no era muy grande pero era muy interesante y fullcito de informacion y de exhibiciones curiosas, como un hormiguero donde podias ver toda la actividad de una colonia de hormigas. Este hormiguero no estaba cerrado con vidrios ni nada... no se como no se salian las hormigas.
Al tercer dia fuimos al Museo de Bellas Artes de Montreal. El recorrido hacia el museo,  y la calle donde se encuentra el mismo, fue una de las cosas que mas me gusto de Montreal. El museo se encuentra en la calle de las grandes tiendas, y aquello se sentia como cualquier gran metropolis. Las callecitas laterales se veian muy interesantes, pero no tuvimos oportunidad de explorarlas. El museo en si es bellisimo, iluminado y grande. Vimos varias exhibiciones que nos gustaron. A mi me encanto una de ilustraciones de libros para ninnos (mi debilidad, siempre). Los chicos estuvieron muy entretenidos viendo una exposicion de disenno, llena de objetos de diferentes epocas. A mi mama le encanto la salita de los modernos, con jarritas de Picasso, cuadros de Matisse y de Modigliani. El museo es tan grande que nos fuimos a almorzar y despues volvimos.
Los Blues toman el Museo
Durante el almuerzo ocurrio un evento que ha pasado a los archivos del folklore familiar. Mi suegro, que piensa que sabe ingles, pero que en realidad no sabe y no importa, porque esto lo hace adorable, hizo de las suyas. La mesonera le pregunto si queria "onions and tomatoes" en su hamburguesa, y el respondio, segurisimo de si mismo "Canada Dry". Sin embargo, lo mas divertido no fue eso, lo mas divertido fue que DB y MB se dieron cuenta del error de su abuelo y estaban muertos de la risa.
Tengo una confesion acerca de Montreal: fue la ciudad que menos me gusto del recorrido. La vi muy fria, muy gris. Tengo dos amigos que viven en Montreal, personas que no se conocen entre si, y los dos me dijeron lo mismo: que al principio la odiaron y despues la amaron. Quizas es una ciudad de la que uno se enamora poco a poco. A mi me hubiera gustado poder pasar un dia mas, y ver los vecindarios, asi como mas tarde hicimos con Toronto.
Sin embargo, hay algo que me gusto muchisimo del viaje a Montreal, y fue encontrarme alli con dos personas: Jacqueline y mi amigo R. A Jacqueline la conozco por internet desde hace annos, y nunca habiamos hablado, ni siquiera por telefono. Yo la queria ver, pero estaba nerviosa, y me daba una pena horrible que fuera a atravesar media ciudad solo por mi. Acordamos de vernos en un restaurante (el de los onions and tomatoes) y yo estaba tan nerviosa que sali a esperarla a la acera y no termine de comer mi poutine. Mis miedos y nervios eran completamente infundados. Jacqueline fue todo lo cuchi y calida que es por email y en su blog. Nos abrazamos, nos tomamos una cosita, y tuvo la ocasion de compartir con mis chiquitos. Fue lo maximo.
Mi amigo R es uno de mis amigos mas antiguos de la universidad, era compannero de estudios y compannero de diversas aventuras. En algun momento, quizas por el 92, 93, nos perdimos de vista y mas nunca supe de el. Hace poco me encontro en G+. Encontrarme con R fue como encontrarme conmigo misma, con mis recuerdos, y mi yo de 18 annos, me gusto mucho.
Proximo destino: Ottawa.

Wednesday, October 17, 2012

Viaje - Quebec City

Terrasse Dufferin
Acabamos de regresar de un viaje intenso y emocionante por varias ciudades del este de Canada. Como siempre voy a escribir aqui nuestras aventuras, y creo que la mejor forma es ir ciudad por ciudad, asi puedo recordar todo mejor y ordenar las ideas en mi cabeza.
En este viaje fuimos siete personas: mi mama, mis suegros, los chiquitos, el Oso y yo. Esto causo que la diversion y el caos se multiplicaran por 7. Ahora no hago sino sonreir recordando los cuentos y las aventuras.
La primera ciudad que visitamos, llegando por avion, fue Quebec City. En el aeropuerto tuvimos la primera experiencia de lo que iba a significar viajar con 7 personas y muchas mas maletas: hubo un malentendido con un taxista, maletas fueron subidas y bajadas de carros, y mi escaso frances me basto para entender las palabrotas del sennor. Fue una bienvenida extranna, pero el tiempo hace que se haya convertido en uno de los momentos mas divertidos del viaje. Yo olvide el incidente momentaneamente en cuando el taxi emprendio su recorrido hacia el viejo Quebec, donde estaba nuestro hotel. Todo se iba poniendo cada vez mas y mas bonito, hasta que el taxi se paro frente a este edificio viejo, nuestro hotel, cuyo interior, sin ascensores, traslado a mi mama, en recuerdo, a Paris.
Ese mismo dia salimos a pasear, y Quebec es tan chiquitico y tan amigable al peaton que practicamente vimos esa noche todo lo que yo habia planeado ver para el dia siguiente. Cenamos lo que seria una de las mejores comidas del viaje, en el restaurant de un hotel pequenno.

La mejor foto del viaje, tomada por el Oso
Al dia siguiente fue que pudimos ver a Quebec bien de cerca. Veo las fotos de nosotros saliendo del hotel, todos sonreidos. Claro que estabamos felices de estar juntos, pero tambien estabamos felices de estar en un lugar asi. De salir a ese espacio enorme que es Terrasse Dufferin, una terraza de madera amplisima que estaba frente a nuestro hotel, con el rio al lado, y el cielo azul. Que fortuna la nuestra. Recorrimos esa terraza todos los dias para ir o venir.
Quebec es bellisima, parece una ciudad de juguete, con casitas pequennas, calles peatonales, placitas escondidas, y un castillo en una colina que contribuye a que todo pareciera de fantasia. 
Una de los primeros sitios que visitamos fue la catedral de Notre Dame. Yo queria que los chicos vieran una iglesia de verdad. Estaban muy sorprendidos, nunca habian estado en un lugar tan enorme y tan solemne. Ademas de que es una iglesia realmente hermosa. A continuacion fuimos a ver unas ruinas del viejo palacio de gobierno. Esto nunca lo hubieramos hecho si no es porque DB fue muy insistente. Las ruinas estan debajo del paseo terraza, que tiene unas ventanas en el suelo desde donde puede verse la excavacion. DB no podia con la curiosidad, asi que fuimos. Fue muy interesante, porque eran ruinas descubiertas muy recientemente, y la cantidad de objetos intactos que consiguieron (vajillas, y demas cosas fragiles) era increible (eso a mi siempre me sorprende de las excavaciones arqueologicas: la forma en que consiguen artefactos tan fragiles, intactos). Las ruinas daban una idea muy clara del lujo que reinaba en el palacio de gobierno en otros tiempos.
Usamos el funicular para bajar al viejo Quebec (aunque en realidad se puede bajar y subir a pie perfectamente) y recorrimos las callecitas peatonales del viejo puerto. Las tienditas eran cuchiplongas, y el ambiente era festivo. Habian placitas con musicos callejeros, en particular nos gusto mucho una chica que cantaba (en frances, por supuesto) acompannada de un organillo de cuerda, como los de las comiquitas! Tomamos el ferry para cruzar el rio. Este es un viaje en el que la aventura es el recorrido, porque del otro lado del rio no hay nada, pero bien valio la pena porque las vistas de la costa de la ciudad desde el barco son muy bonitas.
Fuimos al museo de la civilizacion y los chicos quedaron encantados con una exposicion acerca de samurais.
Nos acercamos a explorar la muralla.
Muchas cosas!
Casi todos los dias desayunamos en el hotel, croissants con chocolate caliente, deliciosos. Un dia mi mama nos llevo al Fairmont a desayunar.

Los chicos de exploradores adelantados
En Quebec comenzo un fenomeno que se repetiria en todo el viaje. DB y MB no caminaron por las ciudades canadienses. Corrieron. Iban alla adelante como exploradores adelantados y no habia forma de que estuvieran al lado nuestro.
Ah, Quebec, fuiste maravillosa!
Proximo destino: Montreal